PODA DE ARBUSTOS

 

En primer lugar, depende de la época de floración, aunque siempre hay excepciones. Pero, además, debe hacerse de una manera determinada; no vale coger una tijera y lanzarse a cortar cualquier rama de cualquier manera. Están en juego las flores de la próxima temporada, pero también la estética e incluso el futuro del ejemplar.
                             

Por regla general, los arbustos que florecen en primavera se podan una vez que ha concluido la floración. Los arbustos que florecen en verano y otoño no se podan hasta finales del invierno, cuando ha pasado el riesgo de heladas, justo antes de la brotada primaveral en el caso de los caducifolios. Pero no se puede generalizar al extremo, ya que siempre hay casos particulares. Lo ideal sería llevar un calendario de poda donde consten los requerimientos de cada especie.